Adivinando tu contorno
Aspirando la plenitud del Universo
Que ya no te encuentra
Tú la llamarás bella Orión
Para buscar la finitud de su día
En el lamento por ver su bosque vacío
Quien duerme bajo tus olas de sangre
Nada ve, nada siente
Las pesadumbres, esas niñas descoloridas, te buscan un lugar entre sus sombras
Hoy no duermen, ni descansan, del lago blanco se deshilacha su reflejo en humus
Las hadas lo devoraron todo, el polvo halógeno, el líquido infernal, formaron cascadas sobre el traje de tus descosidas ropas
Mascarada, la luz y el hombre, ¡que no te vean!
Que caminas despacio, goteando muerte,
parodiando al orto que reclama tu sudor
Sobre tu blando pozo, tu saliva se hizo intriga que nunca duerme,
atrapada en la respiración de una parsimonia, sorbiendo olores de tu hermana vida
Tus pequeños fantasmas callan tu ausencia, penetran tu interior, en silencio, como filos de cuchillo
Lo penetraron todo, y a todas tus vidas
Presidiendo tus reverencias ¡mírate! se encuentra el enfermo preso
VERSO ROJO
Alas del mal
brisas de desidia
en su calma tus labios
Soy novela maldita
esquizofrenia marchita
monstruo entre luces
Tu reflejo
VERSO ROJO

Me parezco al hombre que ayer fui
Extraviada broca, árida llave que se abraza a la intemperie
Miseria de óxido que se dibuja entre grises
Ayer fue día y hoy canta la mañana
Un recuerdo atado a la memoria, marchitada desolación
El tiempo astilla el sendero
y en la madera que se se rompe emerge el rudo mar imaginado
Me mirarás, aún parezco ese hombre que fui ayer, el frío corrompiendo mis manos
Otra vida
La que anuncia la muerte de una luz, desbocada con su presencia
VERSO ROJO
Ellas son las montañas que yo amo
Áridas pendientes que hablan con la desnudez, escarpados que abren y rompen las mañanas
con riscos que hacen sangrar al cielo con sus roces, arcos de nueve flechas
Ellas son el sudor que emana de la profundidad, el fondo castigado por el infinito
VERSO ROJO
Te quedaste el silencio
amándome entre su niebla
Turbulencias al trasluz de las miradas
Cuerpos que desbordan y asoman su misterio
¿Soy niebla o resurrección?
VERSO ROJO

Apenas surcos son mis desfallecidas pisadas
Así se recrea el amanecer
Oleaje de la eterna sencillez
Que a las malditas sombras arrastra
Ya no existes
Ni en el vuelo de una fingida paloma
VERSO ROJO
Me adivina sin saberme, el tiempo me busca, la adorada mañana triste
Entre su viciosa arena despierto, sus calles lisas
Ningún reloj tambalea las estrellas, estática mujer ofreciéndome vida, en su mirada
Esa mortecina viajera besándome, danzarina en los peldaños de la música
Entregada a mi cara máscaras de olivo, sus siete días de Octubre
Vidrioso venus, tu olor de vid hará dulce mi sangre
estribándome tus marcas
con la arcilla que moldea mis cabellos, en claveles esparcidos
Blanco el día, al rugir del sol, me desdobla invisible
en sus rayos atónitos al robo de su luz
Y la dama encarnada sobre mi voz enmudecida, un castigo es su ausencia
Me siento su historia dormida a los extravíos, a los algoritmos
escondido en el crujir de mil años luz deseando mi vida
A un extraño vuelo peregrino mi huida
supurando anuncios que me llegan.....
Una flor emana en el desierto, es el aire que la ha abierto
don dumas SCDT VERSO ROJO